Realidad Novelada de una mujer y el tema del aborto

Posted by on April 2, 2007 at 11:56 pm.

Mujer muerta por aborto clandestino
Muerte por aborto clandestino. Imagen autocensurada

Yo aborté. Era apenas una adolescente. Pero gracias a que mis padres tenían los recursos suficientes, lo hice en una clínica con todas las medidas de seguridad médica e higiene que un procedimiento quirúrgico requiere.

No se trata aquí, de cuestionar el aborto. No vengo a que me juzguen. No vengo a poner en ninguna balanza de nadie, la decisión que yo tomé por mí misma. No estoy dispuesta a discutir si está bien, o mal, si es un derecho, un asesinato, conveniente en algunos o en otros casos, o el camino directo al infierno de sus personales Dioses.

Que si Chespirito, el Papa, Mel Gibson, Calderón y Abascal lo condenan, es otro tema. Tampoco vengo a exponer las razones por las cuales lo apoyan Christina Aguilera, Jennifer Aniston, Patricia Mercado, Kevin Bacon, Cindy Crawford o Titotitocapotito. No vengo a defender una postura u otra. Que quede muy claro. Nunca los voy a convencer de otra cosa, ni ustedes me convencerán a mí de lo contrario… Cada quien tiene su propio punto de vista moral, y ese otro asunto distinto. Y repito, eso no está a discusión aquí. Lo respeto como espero respeten el mío; cosas subjetivas, de percepciones.

Lo que es un hecho, y eso no lo cambia ningún punto de vista, es que cada quien sabe lo que hace y cada quien es dueño de sus propias decisiones y creencias. Lo que es un hecho, es que aunque la Iglesia lo prohíbe, millones de mujeres y sus parejas utilizan métodos anticonceptivos. Lo que es un hecho, es que millones de abortos clandestinos suceden en México cada año. Y cientos de mujeres, mueren por no contar con los métodos, supervisión y procedimientos médicos adecuados para interrumpir su embarazo.

¿Lo saben? Es una realidad, y que discutamos si estamos a favor o en contra, nada cambiará la situación: cada 6 minutos muere una mujer a causa de un aborto clandestino.¿Saben de las mujeres que mueren intoxicadas con thés que compran en el mercado de Jamaica? ¿Qué tal de las que acuden con matronas que no hacen más que golpearlas en el vientre o meterles una rama para que rompan fuente? ¿No saben del famoso contador que realiza legrados con cucharones de peltre desde la privacidad del baño de su insalubre despacho? Y eso, sucede en las grandes ciudades. ¿Qué pasa en los pequeños poblados, en la sierra, en el monte? ¿Lo imaginan? ¿Siquiera lo imaginan? Se los repito. No importa cuanto se discuta si se está a favor o en contra, estas cosas suceden. A plena luz del día. A unas cuadras de tu casa, de tu oficina. Y es un problema real, de salud pública.

¿Quién fue por cierto el dislocado que dijo eran nada más una veintena de víctimas? ¡Una sola importa! ¡Si no se está hablando de cortes de carne! ¿Qué tal que una de ellas fuera su hija? Y no, no son una veintena. Son miles. En los rincones más recónditos de nuestro territorio también sucede, y con mucha mayor frecuencia de la que se quisiera aceptar… Por eso, abogo por la despenalización del aborto. Por eso y porque he visto a mujeres humildes, desangradas, inertes porque la comadre les introdujo una varilla que les terminó por perforar el útero. Porque he visto muertes de septicemia porque no han realizado bien el procedimiento, y comienza la putrefacción desde dentro. Porque, que el aborto está penalizado, no disminuye este número de muertes, de la misma forma que despenalizarlo no hará que se realicen más abortos de los que ya se dan (¿en qué cabeza cabe?).

Despenalizar no significa hacerlo legal, significa que toda aquella mujer que quiera hacerlo, podrá ir a la clínica pública de su comunidad o a cualquier hospital, para que un médico que así lo quiera, le realice el procedimiento de forma profesional, sin temor alguno que las haga voltear hacia la muerte, que las haga recurrir a la comadre, al contador, a la matrona o al mercado de Jamaica…

Lo digo y lo repito. Yo aborté cuando adolescente. Y tuve suerte de tener los recursos para hacerlo como se debe hacer. Lo que pido, es la posibilidad de que todas las mujeres que tomen la misma decisión que yo, sean atendidas por profesionales, con profilaxis, instrumental, carro rojo de emergencias, quirófanos y demás, yque se deje de tratar de tapar el sol con un dedo, o con un crucifijo personal…

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19 Comments

  • Covi says:

    Totalmente de acuerdo, sé que es un tema que causa polémica, de los que algunos no hablan. Eduquemos mejor, para que menos mujeres tengan que tomar esa decisión, menos mujeres tengan que vivir esa angustia.

  • Mundo says:

    Pepe:
    Me uno a tu punto de vista.
    Saludos. MUNDO.

  • Carolina says:

    Pechi, excelente punto de vista!, No estamos hablando de moralidad al momento de legalizar el aborto, estamos hablando de tomar decisiones de control sobre un problema latente en nuestra sociedad y del cual todos quieren opinar como si con dicha negativa, se pudiese evitar que millones de mujeres mueran por las condiciones insalubres en que las atienden. Es increíble como todos podemos dar nuestro punto de vista de si es o no moral, religioso o socialmente aceptable el que una mujer aborte, pero en donde queda que tantas mujeres mueran? o tantos niños abandonados en un bote de basura?, cuando vamos a poder entender como sociedad que los problemas no se solucionan por no hablar de ellos o por no legislarlos, se necesita adoptar un medio de control. No porque tus papás o la sociedad determine que las relaciones sexuales son malas, quiere decir que se van a dejar de tener, lo mismo pasa con las drogas o con el aborto, sigue pasando!! y nadie hace nada, simplemente se limitan a castigar con el látigo de su desaprobación, dicha conducta y se pierde de vista lo importante, el bien máximo tutelado, la vida! La vida de quien? de todas esas mujeres que están muriendo por doctores faltos de ética y que por unos pesos, llevan a cabo legrados en situaciones denigrantes, insalubres y verdaderamente alarmantes. Felicidades por tocar el tema, y ojalá y todos estuvieran de acuerdo que no se trata de un problema para ponernos a dar golpes de pecho, sino de tomar acciones.

  • José:

    1. Como siempre, un texto muy valioso.
    2. Gracias por dar, entre las referencias, mi pequeño artículo reciente sobre el tema. Apenas unas ideas al vuelo, que no pretenden ser “la última palabra”.
    3. Dolores y perplejidades: Que alguien tenga que plantearse esta asunto – abortar o no- es horrible (por favor: rescatemos el adjetivo, horrible de veras, no “horrible” como quedarte sin agua enjabonado en medio de la ducha diaria o que te choquen el coche nuevo o que no te invitaran a la rumbosa boda de Fulanita y Zutanito, horrible de veras, de esas cosas que marcan indeleblemente y después de las cuales la vida no puede ser igual), por eso me parece estúpido el argumento de algunas y algunos de que se trata de un asunto tan sencillo como decidir si te haces o no un tatuaje, si te quitas las amígdalas o no, o de si te extirpas un pólipo quirúrgicamente o esperas a que se absorba con la ayuda de algún medicamento…Horrible, repito. Por eso se me hace despiadado que alguien, pretextando que defiende la vida humana, ande quemando en leña verde – más que metafóricamente – a quien ha padecido la desgracia de estar en ese dilema y ha decidido abortar…como si hubiese sido tan fácil – y vaya a ser tan fácil- vivir con ese estigma. Algo tan profundamente doloroso me da repugnancia que se convierta en clivaje o “issue” político. Si se trata de despenalizar el aborto como una muestra de que el Estado NO tiene ninguna autoridad moral para andar condenando a nadie por razones estrictamente morales estoy de acuerdo, si se trata de despenalizar el aborto como un medio para evitar la proliferación de espanta-cigüeñas clandestinos, de acuerdo; si se trata de que -a pesar de toda la educación sexual y de penas muchísimo más severas a violadores, y de toda la promoción de medios que evitan la concepción o la fecundación y a pesar de facilitar de veras la adopción de criaturas no deseadas por sus padres biológicos pero anheladas por muchas otras personas-, si se trata, repito, de que a pesar de todo eso exista la posibilidad de que con todas las de la ley alguien que – pese a todo- decidió abortar lo haga cuando menos en condiciones salubres (lo de “sin poner en riesgo su vida” es una utopía, cualqier aborto voluntario implica un riesgo considerable para la madre, aun los que se realizan en las mejores condiciones higiénicas y con los mejores medios), casi estoy tentado a decir: vale, échenle otra raya más al tigre. El problema es que, una vez abierta la puerta, los políticos no se detienen: “Si ya está despenalizado, ahora facilitémoslo para quien lo necesite; si ya está despenalizado, ahora hagámoslo política de salud pública, si ya está despenalizado ahora promovámoslo – incluso- porque hay gente que no debería echar hijos al mundo irresponsablemente” (esto último no es una exageración, mucha gente piensa así y no pocas esterilizaciones se llevan a cabo en clínicas de salud pública en México – incluso sin el consentimiento de la paciente- porque algún médico sabihondo, que se cree Dios, decide que una mujer soltera que ya tiene dos hijos NO merece volver a ser madre o que una mujer que es adicta tampoco merece serlo o que una mujer que vive en la miseria es mejor que no sea madre; de ese tamaño…)
    4. Por todo lo anterior, y muchas cosas más que de veras son dolorosas porque existen, no puedo apoyar la discutida despenalización. De hecho, no sé de ninguna mujer encarcelada o multada o amonestada penalmente en México por haber abortado, ¿para qué, entonces, manosean el asunto los políticos? Dejémoslo así, repartamos todos los preservativos, todos los anticonceptivos que quieras, todas las “píldoras del día siguiente” que haga falta pero no pongamos en la ley algo que, a mi juicio, abre la puerta para que desaparezca un pilar de la convivencia civilizada: el respeto al misterio de la vida humana. No sabemos cuándo empieza a ser vida humana, yo no tengo la arrogancia – y me aterra que algunos sí la tengan- de fijar un punto de inicio, 12 días, 12 semanas, 12 minutos, 12 años…Conmigo no cuenten…y desde luego, tampoco con mis impuestos para financiar los abortos de quienes tal vez tuvieron el incentivo de ser irresponsables sólo porque, al fin y al cabo, si algo falla o si me arrepiento, la ley – que nunca sustituirá a la conciencia- me da esa posibilidad…

    Saludos.

  • morgaana says:

    Pues ojalá lo despenalicen, pero que lo hagan bien, no como aquí que sólo está permitido en tres supuestos, por la salud de la madre, por violación o por malformación del feto. Fuera de éstos sigue siendo ilegal.
    Aunque aquí, por lo menos en Madrid y me imagino que en otras capitales, cualquiera puede ir a una clínica especializada y hacerlo, pero si te pillan….

  • Xana says:

    Jose:

    Estoy totalmente de acuerdo, es despenalizar el aborto no significa promoverlo, sino darle una oportunidad a quien desee hacerlo de llevarlo a cabo de una manera digna y sin riesgo a su salud.
    Yo, en lo personal, no creo en el aborto; pero sí creo en el derecho de las mujeres a elegir lo que sea mejor para ellas.
    Tomando un poco los temas de controversia que surgieron ¿tú qué opinas del rol del padre? ¿Debe dar su autorización o no?
    Excelente artículo como siempre!

  • Liliana V. Blum says:

    Ciertamente hay una ley que permite el divorcio (bajo ciertas circunstancias) y eso no quiere decir que yo me vaya a divorciar sólo porque existe la ley. Pasa igual con el aborto. Nadie se va a poner a abortar alegremente sólo porque hay una ley que lo permite. Despenalizar no es igual a promover.

    Le corresponde a la iglesia persuadir a sus fieles de que no aborten, porque esos fieles, por alguna razón válida para ellos, creen importante lo que los sacerdotes les dicen. Pero la iglesia católica y sus preceptos no son el rasero moral del resto del mundo, aunque sean mayoría en este país.

    Yo,desde mi seguridad económica, con mi marido y mi buena salud, puedo decir que no abortaría. Es fácil. Además, tomo mis propias decisiones, tengo acceso a todos los medios anticonceptivos, a información, y no escucho a nadie que huela a sotana. Pero no todo mundo está en mi situación. Si sufriera una violación me temo que no podría ser capaz de llevar dentro al hijo de aquel que me hizo tanto daño, por más qe supiera que esa criatura no tuvo culpa de nada. Aguantaría nueve meses y luego lo pondría en adopción? Creo que no puedo decir.

    Podría decir que no abortaría si fuera madre soltera, pobre, con unos dos o tres hijos ya en mi haber, y me embarazara otra vez? No lo sé. Si me constara que mi hijo viene con alguna malformación seria, seguiría adelante con el embarazo? No lo sé. Si hubiese que escoger entre la vida de mi bebé y la mía, si el que yo muriera (porque me encanta vivir) significara también que Luisito y Frida quedaran huérfanos, abortaría? No lo sé.

    Si me gustaría que mi hija tuviera la opción si alguna vez se viera orillada a tomar esa decisión, sin temor de ir a la cárcel? Definitivamente sí.

    Si creo que estaría mejor en una cárcel un violador, un asesino, un secuestrador, un defraudador, un político corrupto, en lugar de una mujer que por alguna razón tuvo que abortar? Por supuesto que sí.

    Nadie aborta como método anticonceptivo. Más bien, uno se ve en el dilema de abortar porque casi siempre no hay un anticonceptivo de por medio. Y sin duda, la iglesia católica, la que muchas veces esconde, niega o condona a los pederastas, la que condena a los homosexuales pero los abriga al mismo tiempo entre sus elementos, debería de dar el paso de no condenar los métodos anticonceptivos. Caramba, es una irresponsabilidad, sabiendo que hay gente que realmente sí les pone atención a lo que dicen. Sería un buen comienzo si para bajar la tasa de abortos, dijeran que está bien usar un condón o tomarse unas pastillas.

    Es mi opinión. Saludos Zolliker. Muy buen post.

  • Clap, Clap, Clap, Clap. Aplaudo de pie.

  • mar says:

    Es cierto, nadie tenemos derecho de juzgar a nadie. He leído los comentarios de todos aquí y parecen conformes con la nueva propuesta de legalizar el aborto. A mì no me parece y es todo lo que debo de decir.

  • maetxel says:

    Pues que caray! Creo que los heroinomanos también tienen derecho a una clinica donde puedan inyectarse de manera segura y legal, ya es una desgracia eso de ser adicto para que además tener la fatalidad de infectarse de sida o hepatitis. Vamos, “se trata de hacer salubre lo insalubre y legal lo ilegal” (esas son palabras del legislador priista que promueve la legalización del aborto). Claro, no es una promoción, cada quien sabe lo que hace, además no se pretende que sean las clinicas privadas las que cuenten con salas de heroinomanos y cobren por ello, sino los centros de salud públicos (esas que pagamos con nuestros impuestos y que no tienen ni gasas para una descalabrada).
    Ya fuera de broma, la argumentación del legislador priista no es la manera de argumentar de un legislador, el punto no es saber si se trata de un asunto frecuente y común a muchos mexicanos (como el narcomenudeo, la falta de civismo al conducir o la corrupción) o si es insalubre (las carnitas callejeras tambien lo son) sino si se trata de una solución real a un problema de salud pública prioritario.
    Es una cortina de humo a los problemas reales del país y de la ciudad de México, que no se resuelven dividiendo y polarizando la opinión pública.
    No a la legalización del aborto.

  • mchacon says:

    Genial Realidad Novelada mi queridisimo José. Como siempre en el tema en ebullición. La estructura no me gusto mucho, me parece a mi humilde gusto que le falto ritmo, algunas pausas mejor colocadas, pero imagino que buscabas mesura ya que este tema te da para enchinar la piel y mas.

    Sobre el tema estoy a favor de la despenalización del aborto. Desgraciadamente en este pais donde mis impuestos se gastan en playas pend#&@$ y diputados que hacen dramas en pinos, no creo que se resuelva nada de nada.

    Saludos.

  • justgraham says:

    Nice article. Bravo. It’s great to know people who have an acute sense of social justice and draw our attention to what happens in the real world. Thanks for providing some means of translation otherwise I would be totally lost.
    Oh and thanks for your recent comments on my blog.

  • Laura Ruiz de Velasco Padierna says:

    La decisón de abortar es algo personal, es bueno que lo despenalicen, lo que es una verguenza es la forma de ciertos personajes del PRD de defender la despenalización. Estas personas toman el aborto como una forma de control natal y esto es lo que es una verguenza.

  • maetxel says:

    Algunos piensan que es imposible que una escritora piense como varón al crear un personaje, yo no creo en tales estupiedeces pero me parece que ahora, José, no te pusiste seriemente en los pies de tu protagonista, una adolecente que sufrió un aborto. No refleja ni un gramo de dolor moral o fisico.
    El aboro se sufre. Durante siglos fue una risgosisma práctica, ahora lo es, independientemente de que sea penalizado o no. Es la interrupción de un proceso natural sano.
    Lástima que la subjetividad sea el mayor valor a defender, un concebido deseado es motivo de regocijo general, un concebido indeseado es un tumorcito, un monton de celulas sin conciencia.
    A mi ya no me gustan los números, pero checa este link:
    http://www.vidahumana.org/news/mexico-mentiras_dec00.html

  • Exacto! Si la gente ya lo hace, lo menos que puede hacer el gobierno es prorcionar las medidas adecuadas de salubridad.
    saludos!

  • Beth Santana says:

    Hola!
    No escribo y no hablo mui bien el español. Voy escribir en português. Ok?
    Gostei muito de seu site. Aqui no Brasil também temos uma grande quantidade de mortes de mulheres devido os abortos clandestinos.
    Parabéns
    vou linkar seu site.
    Saludos !

  • Una mamá says:

    Hola José:
    Yo no estoy de acuerdo con la legislación y la despenalización del
    aborto. Estoy entendiendo que hay una diferencia con la palabra despenalizar
    y otra legalizar. Entiendo que si lo legalizas lo permites y entonces ya no
    hay ninguna pena en relación con esta situación. Si lo despenalizas quiere
    decir también lo permites y tampoco no hay ninguna pena en relación con el
    aborto. Para mi viene siendo lo mismo. En tu novela nos hablas de una
    adolescente que tomó esta decisión pero fue apoyada por los padres. En
    realidad considero que para los adolescentes tomar este tipo de decisiones
    son muy difíciles, porque todavía no tienen la supuesta madurez que un
    adulto debe tener. Aquí los padres son los responsables de la decisión, y no
    hablo de si está bien o mal. Al tomar una decisión se debe de hacer lo más
    consciente y responsable que se pueda, evitando así un error que le pueda
    llegar a costar hasta la propia vida. ¿Pero que entiendo por responsable?
    Para mi es responder a las experiencias o situaciones de la vida dándome
    cuenta de las consecuencias que puedan tener mis actos y poder responder por
    ellas. Al tomar una decisión equivocada o cometemos un error, nos damos
    cuenta que debemos corregirlo y aprender de éste. (Que en este caso sería el
    embarazo ya que no estaba dentro mis planes o nuestros planes.) Por lo
    general los errores que comentemos son los que nos hacen crecer o
    construirnos como personas. ¿Quién quiere tomar siempre la decisión
    correcta? Pues yo creo que todos. Por lo tanto todos queremos crecer y ser
    mejores cada día. Me imagino entonces que si un feto ya tiene vida lo que
    más desearía es crecer y desarrollarse, pero para eso necesita la protección
    de su madre y de las personas que están a su alrededor y del gobierno que es
    el responsable de poner leyes o normas para protegernos a todos de todos, es
    decir que el gobierno debe ser justo para lograr esto (no debe olvidarse de
    los más débiles) y que como sociedad nos desarrollemos y crezcamos. Por lo
    tanto se me hace incongruente la aceptación de una ley así que se olvida de
    algunos miembros. Creo que es necesario encontrar otro tipo de solución ya
    que para mi también es muy importante la vida de las mujeres que en ese
    momento están negadas a ser madres por la causa o razón que sea. Creo que si
    hay ese tipo de soluciones que se pueden discutir en otra oportunidad
    porque, ya me extendí mucho.
    Te mando muchos saludos.

  • letyricardez says:

    Querido José,

    Mi postura es dar el si, a una campaña de paternidad responsable, si a una campaña de responsabilidad ante el uso de anticonceptivos que jamás serán totalmente seguros, si a una campaña de asumir consecuencias, o evitar los riesgos.

    Si a la libertad sexual más no al libertinaje.

    Si a la educación en la responsabilidad que conlleva, el ejercicio de la libertad que tanto defendemos.

    Agradezco en todo lo que vale el link que nos regalas a: ” por qué 14 semanas y no 14 años” retomo tu comentario en ese sitio y estoy de acuerdo contigo no es lo mismo despenalizar que legalizar, pero eso es lo que se pretende ¿o me equivoco?.

    Y al menos ¿podría ponerse límite al número de abortos que una mujer pueda realizarse? Lo fácil se hace costumbre desgraciadamente. Creo que las estadísticas podrían mostrar que quien lo ha hecho una vez, lo ha hecho dos veces en un buen porcentaje.

    Y que conste que no hablo de coartar la libertad personal, ni de criterios moralistas y conciencias estrechas, tampoco hablo de religión. Hablo de la conciencia que cada uno lleva en si mismo y habla bien y fuerte, aunque algunas veces no agrade el escucharla.

    Me encantó esa metáfora de contradicción acerca de las severas penas en nuestro país, para quien abuse del huevo de la tortuga y se leagalice la privación de la vida del ser humano en desarrollo, como si valiera menos.

    No estoy en contra de mi género, ni en favor de nadie, más que del derecho a llegar a ser lo que desde siempre somos, el derecho a crecer en gracia y sabiduría.

    Te quiero querido amigo, espero no defraudarte con mi comentario.

  • diego says:

    Yo estoy de acuerdo con que despenalizar no es legalizar. Hay gente que lo hara de cualquiera manera, hay que garantizar su salud entonces.

    Saludos,

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